Estudiar Terragni


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Giusppe Terragni.

Arquitecto italiano, considerado el máximo representante del racionalismo en su país. Nacido en Meda, en las cercanías de Milán, inició su carrera como seguidor del maestro franco-suizo Le Corbusier, que había codificado las máximas del movimiento moderno en torno a la claridad constructiva, la pureza formal, la ausencia decorativa y el empleo del hormigón armado, el acero laminado y el vidrio plano en grandes dimensiones. Terragni, sin embargo, trató de consolidar un lenguaje propio, caracterizado por el uso de las proporciones clásicas, en el seno del racionalismo italiano. Entre los edificios más significativos de este equilibrio entre simplicidad formal y armonía del conjunto se encuentran el bloque de viviendas Novocomun (1927-1928) y la Casa del Fascio (1932-1936), ambos en Como. En otros proyectos, como el Danteum (1937), un monumento inspirado en la Divina Comedia de Dante, experimentó un lenguaje más simbólico y evocativo, vinculado a la pintura metafísica de Giorgio de Chirico.

A través de una carrera de tan sólo 13 años, el arquitecto italiano Giuseppe Terragni (1904-1943) dejó un importante legado de obras construidas que hoy son referentes obligados de la arquitectura moderna y racionalista.

Se propone un viaje para conocer la obra de este gran arquitecto, visitando las ciudades de Como y Milano para visitar algunas de sus obras emblemáticas que reflejan claramente su forma de proyectar; en base a la configuración organizada de los elementos de arquitectura, los que aparecen limpios, puros y expresivos… individuales, pero formando parte esencial de un conjunto armónico.


Dossier Terragni. Fundación Arquia (Descarga)


Novocomun / Como, Italia (1927-1929)


 

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Novovomun (http://www.plataformaarquitectura.cl/)

Cuenta la historia que en los años 20, se le encargó al arquitecto el diseño de un edificio de viviendas de fachada clásica, como todos en esa época, sin una mayor complejidad. Terragni presentó a la municipalidad un tradicional edificio clásico que fue rápidamente aprobado, pero él tenía otra idea en mente… en los planos de construcción estaba dibujado un vanguardista edificio que hoy en día es un ícono de la arquitectura racionalista en Italia.

Después del shock inicial al ser presentado -llegando a pensar incluso en su demolición-, Novocomun se transformó en uno de los edificios más populares de la ciudad gracias a las inéditas operaciones que lo componen: un volúmen limpio y ortogonal de hormigón armado que se rompe en las esquinas a través de formas cilíndricas y curvas. Sobre estas amplias aberturas curvas sobresale el volumen del último piso, como una masa suspendida. Sin duda, un adelantado a su época.


Planimetría Novocomun Descarga


Casa Rustici / Milano, Italia (1933-1935)


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Casa Rustici (http://www.plataformaarquitectura.cl/)

Giuseppe Terragni y Pietro Lingeri construyen este edificio de apartamentos sobre un terreno trapezoidal definido por tres calles; una de ellas el Corso Sempione, era una de las arterias más importantes del desarrollo urbano milanés de la década del Veinte y escenario de otros ejemplos de arquitectura racionalista. De los cinco edificios de vivienda colectiva realizados por el autor en Milán, la Casa Rustici consigue superar sus obsesiones lingüísticas habituales –casi un refugio consolador dentro de un programa marcadamente especulativo- para enfrentar el problema de la esquina y de la fachada en la ciudad moderna. Al esquema habitual de un cuerpo alto y dos más bajos a los lados, Terragni propone dos cuerpos paralelos entre sí y perpendiculares a la calle principal.
Mediante un sistema de balcones-pasarela que unen los dos testeros que dan al Corso Sempione, crea una fachada simétrica pero a la vez tensa y frágil como un diafragma rasgado que, por el interior cierra virtualmente el gran patio intermedio entre los dos cuerpos. El tratamiento de las otras dos fachadas –las que enfrentan las calles laterales- enfatiza la expresión del marco estructural que, al llegar a la planta del ático, queda cerrado por un alero plano y continuo que recoge toda la fachada. Hacia el lado norte, Terragni agrega un cuerpo secundario más retrasado y diferenciado mediante el rehundido de los patios a lo largo de todo su desarrollo en vertical.
El acceso principal se produce axialmente desde Corso Sempione, a través de unas escalinatas que conducen al rellano que conecta los núcleos de circulación vertical de los dos bloques. En el basamento resultante se ubican los locales de servicio y un aparcamiento accesible desde dos rampas. Las cinco plantas tipo que conforman el fuste del edificio tienen la misma distribución –con la excepción de los espacios que aporta el bloque del lado norte- y están divididas en dos unidades por rellano. El último piso, reservado originalmente al propietario del edificio, se construye como una unidad independiente, como una villa separada de todas las fachadas y rodeada de terrazas y jardines. El área social se coloca sobre el cuerpo norte, y sobre el cuerpo sur se sitúa la zona de los dormitorios, quedando ambas conectadas por un puente que cruza el patio a 25 metros de altura.

Terragni utiliza el mármol blanco para reforzar de una manera gráfica la exhibición de pilares y columnas, y también otros elementos como el cuerpo lateral del lado norte, mientras que el resto de la superficie se reviste con un revoco de color ocre. La zona del rellano de acceso se cubre con una marquesina de hormigón y ladrillo de vidrio, similar a las soluciones de la Casa de Fascio de Como. Pese a la insistente expresión de la sintaxis estructural en fachada y al dinamismo introducido por los elementos más flotantes y ligeros que intervienen en la composición de este edificio, en las plantas la estructura aparece confundida con las paredes divisorias dentro de distribuciones relativamente convencionales.


Planimetría Casa Rustici


Asilo Sant’Elia / Como, Italia (1936-1937)


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Asilo Sant’Elia (http://www.plataformaarquitectura.cl/)

El Asilo Sant’Elia se emplaza en un solar situado al sur de la ciudad de como, en el que fuera el primer barrio obrero, iniciado hacia 1914 por la Sociedad Cooperativa Constructora y bautizado con el nombre del intelectual futurista. En 1935 y tras un largo proceso de búsqueda de un sitio apropiado, la Congregación de la Caridad contrata a Terragni para el diseño del parvulario para 200 niños. Terragni ya había realizado un primer esbozo en 1934, en el que aparecían una serie de características como la esmerada atención a la orientación solar, la libertad de la posición del edificio en relación a los lados del solar, el esquema en “U”, el uso del pavés o la marquesina de acceso, que serán recogidas y condicionarán las sucesivas versiones hasta la cuarta y definitiva, concretada en 1936.

El edificio definitivo se inserta en un cuadrado de 43 m x 43 m x 5 m de altura, con una retícula regular de pilares de 20 x 40 con entreejes de 5,71 m en sentido transversal y 7,71 m en sentido longitudinal. La planta está formada por un cuerpo central de doble profundidad que alberga el vestíbulo de entrada y la sala de recreo y por dos alas: el aulario y el comedor y zonas de servicio, un esquema al cual Terragni agrega algunas ramificaciones que se escapan del cuadrado original, como la cocina. La fachada del acceso con su marquesina suspendida se orienta al sudoeste, las aulas miran al sudeste, el comedor se presenta como una caja de vidrio en contacto con el patio al sudeste y el jardín perimetral al sudoeste. Como un manifiesto de la libertad de la planta, el desplazamiento de los planos vidriados respecto de los planos de la estructura se extiende a todo el edificio, a veces adelantándose como en el caso del comedor (donde Terragni había pensado en un jardín de invierno como fachada intermedia) y otras veces colocándose por detrás de la línea de columnas como en el corredor por delante de las aulas. Asimismo, las divisiones entre las aulas están formadas por paneles plegables que permiten unificar todo el espacio de la zona escolar.

Pese a su compromiso con lo funcional, el Asilo Sant’Elia no escapa a las características muchas veces contradictorias presentes en las obras de Terragni y vinculadas a su idea de representación de los valores del movimiento fascista. Lo podemos notar en la teatralidad de algunos gestos y la segmentación espacial que se produce en el sentido del avance desde la marquesina flotante de la entrada, presente también en las casas del Fascio de Como o Lissone. También en el intento por compatibilizar la persistencia de un espacio centralizador -en este caso el patio- en un edificio que se compone por partes y que huye de simetrías obvias a favor de las tensiones plásticas presentes en el lenguaje moderno. Un rastro de esas tensiones -la rampa curva que en las primeras versiones ascendía hasta la terraza escapándose del cuadrado original- es eliminado en el proyecto final siendo sustituida por una escalera descentrada. Esta se conecta ambiguamente con la galería de baja altura que cierra la “U” del patio por el lado noreste pero que, lejos de limitarse a esa función, se prolonga por detrás del cuerpo de las aulas hasta encontrar la pared que remata la línea de pórticos exteriores que se despliegan por delante de las mismas. Y estos mismos pórticos, tendidos paralelamente al plano vidriado de las aulas, actúan como soportes de los toldos exteriores de las aulas, formas al viento que se contraponen con la función monumental que provoca su aparición sobre esa fachada, visible desde la Via dei Mille.


Casa Giuliani Frigerio / Como, Italia (1939-1940)


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Casa Giuliani Frigerio (http://www.plataformaarquitectura.cl/)

Este es el último edificio diseñado por Terragni antes de partir a la guerra, obligado a terminar el diseño a través de cartas con su amigo y colaborador Luigi Zuccoli. Lo interesante de este edificio es la desarticulación de sus diferentes niveles en corte, lo que se expresa en sus diferentes fachadas, expuestas a la calle en tres de sus lados.

Es así como aparecen habitaciones escalonadas en medios-pisos y departamentos con diferentes configuraciones espaciales, además de recintos flexibles conectados por paneles móviles. Las fachadas reflejan todo esto a través de un juego de ventanas corridas, balcones que entran y salen, y expresivos elementos metálicos líneales. 


Casa del Fascio (1932-1936)


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Casa del Fascio (http://www.plataformaarquitectura.cl/)

El encargo que el Partido Fascista le hace a Terragni en 1933 consiste en crear un edificio capaz de albergar las nuevas tareas que la organización política se impone. Desde el punto de vista funcional el programa es nuevo aunque, paradójicamente, recuerde el de las “casas del Pueblo” de los partidos socialistas europeos, cuyo ejemplo más recordado es el de Victor Horta en Bruselas. Como éste, la Casa del fascio se proponía canalizar todas las actividades del partido y hacerlas presentes en la ciudad, pero en Como se tratará, además, de incorporar mensajes más contundentes: testificar la grandeza del Duce y del Movimiento.

Giuseppe Terragni proyecta este edificio sobre un terreno de dimensiones exiguas (1101 metros cuadrados); con su masa de 33,2 x 33,2 x 16,60 lo ocupa completamente en una relación tensa con su entorno y el vecino Duomo. Una lúcida ecuación de superficies y profundidades, de refinadas estilizaciones de antiguos campaniles, de “fascios littorios” y otros elementos de la simbología fascista, se ordena según las precisas directrices geométricas del entramado estructural –estilización del “marco” novocentista- y de cuidadas proporciones aúreas. Ese entramado, formado por jácenas y pilares del mismo grosor –al margen de las leyes de la estática- se hace evidente en la fachada de la plaza, definiendo los veinte huecos rectangulares que la dominan en contraste con la masa ciega –torre abstracta- situada en el ángulo derecho, y se sugiere más sutil en las laterales, ordenando rítmicamente la repetición de las ventanas en forma de “L” como si se tratara de un desfile, de múltiples brazos saludando.

Los tres “marcos pantalla”, las tres membranas, que se suceden paralelamente en el paso desde el exterior de la Piazza del Impero al interior del patio de la Casa revelan su papel de máscara simbólica Esa combinación de orden y transparencia se impone en la organización de los espacios interiores. Dos tercios de la planta baja están destinados al salón de actos, el vestíbulo y el santuario de los soldados caídos –un elemento que ser repetirá en Lissone; el resto serán oficinas de trabajo. El salón se presenta como un espacio dominado por las cinco jácenas de gran canto entre las cuales se cuela la luz cenital a través de paños de pavés, cuya textura repetida en las paredes que lo rodean refuerza la idea de jaula iluminada. En la planta alta, la oficina ejecutiva reúne a los representantes del partido en una sala envuelta en transparentes planos de vidrio, a la vista de todos. Las intervenciones murales de Mario Radice al final de la larga mesa de reuniones hacen aún más evidentes las matrices ideológicas de la obra: sobre los planos abstractos de color, destaca la figura de un siempre presente Mussolini.

Aunque Terragni se refiera a este edificio como “la Casa de vidrio”, su piel marmórea nos habla de otros sueños, los de una “arquitettura come profezia”, variante italiana de los “sueños de la razón”, lejana de un empírico International Style, distante de la “machine à habiter” de Le Corbusier pero contraria, también, al monumentalismo de Piacentini.


Planimetría Casa del Fascio


 

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